Cualquiera, abogado o empresario, que se las haya visto habitualmente con reclamaciones judiciales de créditos impagados se ha topado con una auténtica antología de insolvencias de dudosa legalidad y de actos de burla a los acreedores. Por ejemplo, bienes aportados a una sociedad controlada por el deudor, ventas ficticias de activos, creación y superposición de sociedades nuevas o depósitos y cuentas corrientes a nombre de familiares.

A partir del 1 de julio la respuesta penal al fraude de acreedores será más dura.

La modificación legal que está a punto de entrar en vigor llega decidida a transformar este estado de cosas, actuando principalmente en dos frentes. De una parte, trata de dar contundencia al delito clásico de alzamiento de bienes. De otra, y muy especialmente, ataca con dureza las conductas irregulares que acostumbran a rodear las situaciones de concurso y preconcurso de acreedores.

Todos los detalles en este artículo que hoy publica El Blog de el Español, nuestro socio Diego Cabezuela.

Centro de preferencias de privacidad

Cookies imprescindibles

Se usan para saber si ya aceptaste nuestras políticas y para servir más rápidos los contenidos.

_ga, _gat, _gid, _gal, _gat_ID, gdpr[allowed_cookies], gdpr[consent_types], _icl_current_admin_language, _icl_current_language,

Cookies de terceros

Usamos cookies de terceros en las que se almacenan externamente para conocer tus usos de navegación, si ya estás suscrito al boletín y los elementos compartidos en redes sociales

_ga, _gat, _guid, __utma, __utmz, disqus_unique, DSID, ads_prefs, _ga, auth_token