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¿Porqué hacer un Protocolo Familiar?.

La empresa familiar es el tipo de empresa más generalizada, no sólo en España sino en todo nuestro entorno.

En España en concreto supone:

  • Casi el 80% de las empresas del país.
  • El 65% del PIB.
  • El 60% de las exportaciones.
  • Dan trabajo al 65% de la población activa.

Con estos simples datos nos podemos dar cuenta de la importancia que tiene la empresa familiar para nuestro tejido industrial y social. Pero hay un dato escalofriante, el 85% de las empresas familiares no pasan de la segunda generación.

Esto nos muestra la importancia que tiene para este tipo de empresa, la creación de unas reglas y criterios de actuación que faciliten la marcha pacífica de la empresa, su mantenimiento y su crecimiento.

En la empresa Familiar hay un sinfín de relaciones que, si no se saben encauzar y armonizar, suelen llevar al traste la iniciativa de los fundadores. Se entremezclan las cuestiones económicas con las empresariales y las familiares, siendo todas éstas en muchos casos incompatibles entre sí.

Los problemas económicos más usuales son:

  • Unidad de criterio y de dirección muy dependiente de los estados emocionales de los fundadores.
  • Paternalismo y amiguismo en la selección de personal y cuadros de mando intermedios.
  • Confusión entre el patrimonio personal y empresarial.
  • Excesiva afectación del patrimonio familiar al empresarial y viceversa, produciéndose afianzamientos cruzados que en caso de crisis son letales tanto para la empresa como para la familia.

Los problemas familiares  más usuales son:

  • Ruptura del matrimonio de los fundadores.
  • La incorporación de los hijos a la empresa.
  • La entrada en escena de los cónyuges de los hijos.
  • La cesión de la dirección de los fundadores a los hijos.

Todo este cúmulo de problemas son los que a la postre producen el fin de muchas empresas.

El Protocolo Familiar, es una gran herramienta que permite asegurar la continuidad de la empresa familiar mediante el establecimiento de unas pautas que prevean qué hacer ante las diversas vicisitudes y casuística que la experiencia nos muestra.

Qué es el Protocolo Familiar:

Es un instrumento jurídico diseñado a medida de las necesidades y problemática de cada grupo empresarial y familiar con el que se pretende prever, o al menos administrar, la problemática que supone la propiedad, sucesión y gobierno de la empresa familiar. Es, por lo tanto, un documento cuyo objeto es regular las relaciones familiares, profesionales y económicas entre la empresa y la familia.

Qué contiene el Protocolo Familiar:

El contenido es distinto y variado según sean las peculiaridades de la familia y las circunstancias de la empresa, pero en general podemos decir que en el Protocolo Familiar puede haber y frecuentemente hay:

  • Pactos mercantiles (derechos de voto en las sociedades, vinculación de los accionistas, etc.).
  • Pactos sobre la propiedad y titularidad de los bienes.
  • Pactos de Familia (pactos sobre el régimen económico, pactos en previsión de ruptura de los padres fundadores o de los hijos, etc.).
  • Pactos de Derecho Sucesorio (pactos sucesorios, atribuciones, legados, testamentos recíprocos).
  • Establecimiento y designación de tutores, poderes preventivos para casos de incapacidad.
  • Establecimiento de la formación mínima necesaria para que los familiares se incorporen a la empresa.
  • Valores y Principios que deben regir la empresa.

En conclusión, la práctica ha demostrado que las empresas que se dotan de un Protocolo tienen un índice de supervivencia mayor, evitando o aminorando el traspaso de problemas de la empresa a la familia y viceversa

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