El 20 de agosto entró en vigor una norma muy deseada por todos los operadores jurídicos que representamos a clientes en distintos países en asuntos civiles y mercantiles. En muchas ocasiones, nos encontramos con importantes lagunas en el ordenamiento nacional y de la UE en materia de ejecuciones y de aplicación transfronteriza de las disposiciones, así como problemas de reconocimiento de resoluciones extranjeras.

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